Después de la contundente victoria por 4-2 sobre Croacia en el debut, Inglaterra llegaba como favorita para sellar su clasificación ante Ghana. Sin embargo, el equipo dirigido por Thomas Tuchel tuvo una actuación muy por debajo de las expectativas y terminó igualando sin goles.
Los ingleses nunca encontraron fluidez en ataque y tuvieron dificultades para imponer condiciones. Gran parte de esa responsabilidad recayó en el mediocampista ghanés Thomas Partey, que dominó la zona central y logró neutralizar a figuras como Jude Bellingham y Declan Rice.
La falta de claridad ofensiva se transformó en una constante durante gran parte del encuentro y obligó al entrenador alemán a mover el banco en busca de soluciones.
Kane falló y la clasificación deberá esperar
Las emociones llegaron recién en los minutos finales. Nico O'Reilly estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo que se estrelló en el travesaño. En la jugada siguiente, Harry Kane tuvo el gol de la victoria dentro del área chica, pero su remate se fue por encima del travesaño.
Ghana también tuvo su oportunidad. Un avance de Kwabena Adu terminó con reclamos de penal tras un cruce de Ezri Konsa, aunque la acción quedó invalidada por posición adelantada en la continuidad de la jugada.
Con este resultado, Inglaterra y Ghana quedaron con cuatro puntos y mantienen intactas sus posibilidades de avanzar a los dieciseisavos de final. Sin embargo, el conjunto europeo dejó escapar una gran oportunidad de asegurar la clasificación con una fecha de anticipación.
Ahora, los dirigidos por Tuchel deberán buscar el pasaje a la próxima ronda frente a Panamá, en un duelo que terminó adquiriendo mucha más importancia de la que imaginaban tras el prometedor estreno mundialista.